
Lo que pasa: Nueva guerra en el congo. Intento de invasión de Rwanda con el apoyo de las grandes potencias del Norte.El trasfondo: Un capitulo mas de la guerra que llevan a cabo los Estados Unidos para dejar fuera a China del acceso de los recursos mineralesLo que se cuenta: guerras tribales entre “Hutus” y “Tutsis”, las luchas por el estaño, y –como consecuencia- una gran crisis humanitaria.
La realidad: La gran riqueza de minerales preciados del Congo (En especial el coltán, el tantalio, los diamantes y otros minerales) es el motivo de codicio y por lo que el ejercito rwandés quiere anexionarse esta riquísima zona del Congo.Los ganadores: Las multinacionales europeas y americanas que están expoliando el congo y les pagan a cambio entre un 5 y un 12% de lo que sacan.
Los que quieren ganar: Además de la dictadura rwandesa, China que es la única que ha firmado socorrer la maltrecha economía del gobierno congoleño, aunque a cambio de los minerales que necesita para su tecnología, eso sí pagando un 30% de lo que saca.Los perdedores: Todo el pueblo congoleño (niños esclavos, mimas, torturas, violaciones de mujeres,… muertos y desplazados), su presidente Kabila democráticamente elegido hace dos años y África en general.
Los responsables directos: Esas grandes potencias del Norte que son EEUU, Reino Unido, Bélgica, Francia y Holanda, que apoyan a la dictadura ruandesa, quien a su vez financia guerrillas que pretenden desgastar a un gobierno congoleño que ha firmado importantes contratos mineros con ChinaPapel de la ONU: La misión de paz de las NNUU para el congo, la MONUC con sus 17000 hombres, de la que dimitió tras solo 2 meses en el cargo su jefe, el teniente español Díaz de Villegas, lejos de proteger a la población está apostando por una parte, la de los ganadores.
Un cargamento con alimentos y medicinas de la Organización de Naciones Unidas (ONU) logró llegar a una región de la República Democrática del Congo controlada por las fuerzas rebeldes del general Laurent Nkunda. El consejo de seguridad de la ONU ya había expresado su preocupación ante la situación y condenó la lucha en la República Democrática del Congo, urgiendo al líder rebelde poner un cese al fuego de inmediato. El convoy partió de la ciudad congolesa de Goma, de donde huyeron decenas de miles de civiles para protegerse de los enfrentamientos.
Los desplazados temen que se produzca en el país otro desastre humanitario como el genocidio de la etnia tutsi en Ruanda en 1994.A pesar de conformar el cuerpo de seguridad más grande del organismo, se cree que los 17.000 soldados de las fuerzas de paz de la ONU en el Congo están al límite de sus posibilidades. La misión busca evaluar la gravedad de la situacion humanitaria.